jueves, 2 de septiembre de 2010

¡Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para los chinos!

Un abogado llamado Liu Pifeng, de origen muy modesta, ha decidido defender los derechos de los obreros chinos que han dejado el campo para trabajar en las fábricas de las zonas urbanas.

Liu está considerado ahora un hombre muy rico. Está a la cabeza de un gabinete de abogados muy potentes, pero afirma que no olvida sus orígenes modestos y que es para él un deber ayudar a la gente pobre. Por eso ha abierto una consultoría jurídica totalmente gratuita para los trabajadores inmigrantes.

Hay que saber que hoy en día son más de 210 millones de chinos que han dejado el campo para buscarse la vida en la ciudad. El problema es que, considerados ciudadanos de segunda zona, no benefician de los mismos derechos, y no reciben las mismas prestaciones sociales.
¡Y desde su apertura en 2002, el centro de Liu Pifeng funciona! Han ayudado a más de 30000 trabajadores a recuperar 735000 dólares de sueldos impagados.

Cuanto me alegro a veces de ver que hay gente, unos Gandhi internacionales, que siguen defendiendo los derechos de sus compatriotas. Liu, te deseo mucha suerte en esta misión. Son pequeños gestos que acaban con las injusticias! Y te seguiremos con tu lema “Justicia natural, derecho nacional, amor del pueblo”.