miércoles, 25 de agosto de 2010

Después de caerse de un árbol, un anciano descubre que es adicto al sexo

A primera vista, el título de este artículo es bastante insólito pero nos trae la sonrisita para ayudarnos en esta gran vuelta al cole.

Un anciano de 81 años, llamado Angelo Di Luca, habitante de la localidad de Biasca en Suiza cayó de un árbol y permaneció en coma durante cuatro días.

Después de ser operado y salir del hospital, su familia descubrió que se había convertido en un verdadero adicto al sexo. Llegaron a llamarle el “adolescente cachondo”.

Descubrieron que se había gastado 3400 euros en un prostíbulo de la localidad con una prostituta muy joven. Frente a las criticas, Angelo deseó justificarse: “Desde de que mi esposa murió hace un año, Leona ha estado allí para mí. No es sólo que ella es buena en la cama. Ella me da la fuerza y coraje para vivir la vida. Es mi amiga, mi única confidente".

Y digo: Así es el espíritu Angelo! Esto nos enseña que lo malo puede revelar algo bueno. El señor De Luca puede afirmar que vive una nueva juventud y que en definitiva es feliz ¿Le cuesta dinero? ¿Qué más da? si hay que vivir el presente…porque después de todo, se desconocen las sorpresas que te puede reservar el futuro.